jueves 8 de diciembre de 2011

[E][S][C][A][L][A][S], de Martín Gubbins

[E][S][C][A][L][A][S]
Martín Gubbins
Mangos de hacha
Chile, 2011

Recibir libros de Martín siempre es una alegría. Vienen en correo, desde Chile, y llegan sin previo aviso. La sorpresa y una felicidad algo infantil se conjugan en mí cuando la portera toca la puerta y entrega el paquete. Este libro, además, llegó al departamento en el que vivía en Buenos Aires, y viajó hasta Bahía Blanca en el bolso de mi mamá, de vuelta en una visita. El trayecto de los libros como objeto me resulta inquietante, el transcurso de su existencia como meros paquetes. Me gusta pensar que son como bombas, viajando en la ignorancia de todos los empleados de correo que los manipulan sin saber que, quizás, de agitarlos demasiado, estallarían.
Nuestro primer encuentro con Gubbins fue temático, y tuvo, también, otro libro por motor, como puede leerse en esta reseña.
[E][S][C][A][L][A][S] es, en efecto, una bomba a punto de estallar. Una detonación musical, serpenteando las formas. El libro, editado por Mangos de hacha, viene con un CD en el que hay cinco obras de poesía sonora. Gubbins es un autor multifacético y explora tanto la poesía visual y digital, como la sonora. También llegó en el paquete Bastallaga, otro CD de Martín Bakero y Martín Gubbins, con poemas grabados en Chile y masterizados en París.
Hay algo en la búsqueda empecinada de Gubbins por hacer venir la poesía desde espacios no convencionales que lo distingue y lo acerca al valor que Joan Brossa le daba a la imaginación, por sobre la fantasía (que desdeñaba e indicaba como una "bobería", un recurso banal a la Disney). Brossa decía que la imaginación le interesaba porque tomaba la realidad y la desdoblaba, en una metamorfosis.
"El signo alfabético ofrece muchas oportunidades, el escritor va con un salvavidas puesto. Aquí se salta al vacío", asegura Brossa. Y lo dicho por él puede invertirse en esta lectura de la obra del chileno.
Gubbins ya en Fuentes del derecho me había demostrado que él conoce y recurre a las categorías al único fin de destrozarlas: pero esta destrucción es una destrucción constructiva, creadora, investigativa. Un signo de interrogación instalado allí donde la tranquilidad de las formas nos seduce con su canto de sirenas.
Festejo la capacidad lúdica de este poeta. Festejo el lanzamiento temerario hacia el terreno de escombros que él mismo se provee: un vacío repleto de letras rotas, partes con las que después se construirán castillos de imaginación, y no de fantasía.